Se preguntarán ¿para qué tanto preambulo? Les quiero contar que con los vientos frescos me han regresado las ganas de hornear. En realidad nunca se habían ido pero es dificil tener ganas cuando lo único que quieres hacer es comer raspados y sentarte a reflexionar por qué decidiste regresar a una ciudad donde son normales los cincuenta grados en verano.
Entonces, me he dispuesto a hornear mínimo tres veces por semana (no se vale repetir recetas) porque dicen que no eres experto en algo hasta que le hayas dedicado mínimo diezmil horas.
Les presumo algunos de mis favoritos:
Y...ya :)






No comments:
Post a Comment